jueves, 18 de noviembre de 2010

viernes, 12 de noviembre de 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

LA ÚLTIMA ENTREVISTA AL COMANDANTE JORGE BRICEÑO Por Jorge Enrique Botero


Serranía de La Macarena, Colombia. Camino por los pliegues de la serranía de La Macarena con una escuadra de 11 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), penetrando las entrañas de la última cadena montañosa que exhibe la topografía colombiana antes de que el paisaje se colme de unas llanuras tan verdes como infinitas, capaces de llegar hasta Venezuela y Brasil, miles de kilómetros más al oriente.

Han pasado casi tres años desde que le envié al Mono Jojoy una solicitud para entrevistar a Tanja Nijmeijer, una joven holandesa que se incorporó a las filas de las FARC a finales de 2002, y hace apenas unos días me llegó respuesta positiva. De inmediato preparé mi equipo de grabación, empaqué unas pocas mudas de ropa y emprendí el camino.

Ahora que sigo las huellas de Tanja y me acerco lenta y penosamente al lugar remoto donde la imagino, crece mi curiosidad por esta mujer, convertida en una verdadera leyenda de estas selvas ignotas donde se libra, desde mediados del siglo pasado, la guerra más larga del hemisferio occidental.

Hace sólo un par de semanas vi en Bogotá un documental en el que la madre de Tanja le pide a las FARC que le permitan a su hija volver a casa. La pieza audiovisual, dirigida por el realizador holandés Leo de Boer, muestra a una madre aturdida que vuela sobre la selva amazónica en un helicóptero del ejército colombiano, gritando por un altavoz a su hija que huya. Hannie, la madre de Tanja, también aparece en el documental pidiendo perdón a un grupo de víctimas de la guerra por las eventuales acciones violentas que pudo haber cometido su hija.

Mientras subimos y bajamos montañas en absoluto silencio, con el eco de los morteros rebotando en las paredes rocosas de la serranía, me asaltan recuerdos del día que conocí a la holandesa, por allá en junio del 2003, pocos meses después de su ingreso a las filas insurgentes. La idea de una Tanja virtualmente secuestrada por las FARC no encaja para nada con la entusiasta guerrillera que tuve ante mí. Entonces ya se llamaba Alexandra y portaba un fusil AK 47 que parecía hecho a su medida. Extenuantes jornadas de entrenamiento a lo largo de varias semanas le habían esculpido un cuerpo que era la envidia de las otras guerrilleras y sus primeros amores en el monte ya comenzaban a asomarse entre el follaje. También se insinuaba su faceta de educadora, por lo que el Mono Jojoy ya le había echado el ojo.

Unos meses más tarde la volví a ver. Ya estaba en los campamentos del comandante del Bloque oriental, impartiendo clases de inglés a un selecto grupo de guerrilleros.

–We are FARC, we are the people army, les hacía repetir a sus alumnos una y otra vez en la muy bien acondicionada aula de clases donde la encontré de nuevo.

Los días y sus noches pasan, hasta que Efrén, el comandante del Frente 27 de las FARC y jefe del campamento donde espero, me anuncia el 19 de agosto que debo prepararme, pues dentro de unas horas veré a "Holanda". "El camarada Jorge (Briceño) le manda saludos, quié quita que le dé una entrevista", agrega Efrén.

El 20 de agosto emprendo una corta marcha al final de la cual descubro a Alexandra fundida en el follaje, mezclada con más de 300 guerrilleros que se alistan para una solemne parada militar en la que se "graduarán" como guerrilleros 57 jovencitos recién ingresados a las filas de las FARC y –de paso– se rendirá homenaje a Jacobo Arenas, uno de los fundadores de esta enigmática y beligerante fuerza insurgente colombiana.

La cámara ya está encendida y enamorada de Tanja cuando, de repente, entre un denso túnel de árboles, caminando lentamente y visiblemente afectado por la diabetes y por el paso del tiempo, hace su entrada en la escena Jorge Briceño, el jefe del Bloque oriental de las FARC, más conocido como el Mono Jojoy.

Lo escoltan su guardia personal y un pequeño ejército de enfermeras, así como su hijo, "Chepe", su antigua compañera, "Shirley", su sobrina "Diana" y el hombre encargado de grabar sus pasos, "Julián", también sobrino del más temido guerrero de las FARC y el más ansiado trofeo del gobierno de Bogotá.

Al terminar la parada militar, después de los himnos y las arengas, saludo al jefe guerrillero. “Lo felicito por atreverse a venir hasta acá. Desde mañana podrá entrevistar a Alexandra”, me anuncia, al tiempo que lanza bromas sobre los estragos que han hecho la vida y el cáncer sobre mí.

Le agradezco a Jojoy por permitirme llegar hasta sus dominios para hacer la historia de Tanja, pero le advierto que no pienso irme de allí sin grabar una entrevista con él.

–Hace más de siete años que usted no le da una entrevista a nadie –argumento.

El jefe guerrillero hace un silencio que parece eterno antes de contestar.

–Lo voy a pensar, pero mientras tanto dedíquese a "Holanda" –responde.

El 25 de agosto, 27 días antes de que una tormenta de bombas acabe con su vida, tengo frente a mis cámaras al Mono Jojoy. Esta es su última entrevista a un medio de comunicación.

Jorge Enrique Botero: Pasaron ocho años de Uribe, también pasaron más de 10 mil dólares de Estados Unidos y unos 30 mil millones de dólares de inversión colombiana; decenas de miles de soldados, aviones, desembarcos, bombardeos, recompensas, informantes y sin embargo las FARC siguen ahí… ¿Cómo explica usted esto, comandante?

Mono Jojoy: Sencillamente porque el pueblo es invencible y las causas por las que surgimos nosotros están vivas. Con el uribismo esas causas se han multiplicado y eso hace que las FARC cada vez se perfeccionen más en su parte política y militar. Esa es la razón por la cual ni los imperialistas ni la oligarquía colombiana ni Uribe pueden derrotarnos: porque somos un pueblo alzado en armas.

JEB: ¿Cómo se ha expresado en el terreno militar ese perfeccionamiento de las FARC al que usted se refiere?

MJ: En mucha más movilidad, mejor cumplimiento de la comandancia en todos los niveles de la aplicación táctica, operacional y estratégica de nuestra línea, pero también en la organización de las masas, del contacto con el pueblo. Continuamos avanzando con más fuerza porque tenemos 46 años de existencia y vamos para 47. Se acercan levantamientos populares. No sólo en Colombia, sino en toda América, en el mundo.

JEB: Las FARC venían de un periodo de casi tres años de diálogos, de una zona despejada, de poca confrontación con el ejército y de repente se rompen los diálogos; ¿qué tan duro les dio a ustedes ese tránsito de la zona de despeje al Plan Patriota? 

MJ: El planteamiento político-militar y estratégico de las FARC siempre ha sido para unas guerrillas móviles, un ejército de regular. Nosotros durante todo el tiempo de conversaciones tuvimos eso muy claro, entonces lo que se produjo fue un acoplamiento a la nueva situación. Además, en el gobierno de Andrés Pastrana había cinco municipios despejados de fuerza pública, pero en el resto había confrontación político-militar.

JEB: Comandante, camino a este lugar donde estamos realizando la entrevista, tuve la ocasión de conversar con muchos guerrilleros, que de alguna manera se sentían agradecido con la cantidad de entrenamiento, de experiencia de combate adquirida en estos años. ¿Qué cambios ve en sus tropas?

MJ: Unos mandos, un personal de base mucho más calificado, más político, más trabajador por la paz de Colombia, que ven necesaria la confrontación militar para poder llegar a unas conversaciones. Nosotros no estamos haciendo la guerra por la guerra, o porque nos guste, es que el Estado se inventó esta guerra y este mismo Estado con sus dirigentes oligarcas, con los gringos, tienen que resolverla.

JEB: Hace unos siete años, que fue la última vez que pude entrevistarlo, usted le pronosticaba a un grupo de prisioneros de guerra que con el presidente Álvaro Uribe no iba a haber ningún tipo de acuerdos, y su pronóstico se cumplió. Quisiera preguntarle: en su opinión, ¿para dónde va la guerra, que avizora en el futuro con la llegada de Juan Manuel Santos como nuevo presidente del país?

MJ: Santos, como continuador de una política imperialista, oligárquica, buscará por todos los medios destruir la lucha del pueblo colombiano. Nosotros, que hacemos parte de esa lucha, partimos de que el pueblo es invencible, entonces la guerra va para terminarla en una mesa de conversaciones resolviendo lo que está planteado en los documentos de las FARC, de otra manera no hay acuerdos.

"Esto no se termina a tiros, ni a bombas, ni a misilazos, ni con aviones: se termina con cabeza pensante, con políticas, resolviendo lo que necesita el pueblo. Para eso va la guerra. Nosotros humildemente, con mucha modestia, continuamos enfrentando militarmente porque no hay otra salida. Es el contendiente el que no quiere hablar. La guerra seguirá mientras la oligarquía decida mantenerla. No estamos de acuerdo con la guerra, la hacemos porque nos obligaron, la impusieron. No hay otra decisión, y lo hacemos con dignidad".

JEB: Quedan 19 oficiales de la fuerza pública en poder de las FARC. ¿Qué sabe de ellos, cómo están de salud, en qué condiciones se encuentran, y qué piensa que pueda pasar respecto a su libertad?

MJ: Primero, el canje de prisioneros continúa vigente, porque son planteamientos de las FARC, por eso luchamos y el pueblo colombiano tiene que meterle mucha energía para sacar a esos suboficiales y oficiales de la policía y el ejército que están en nuestro poder. Esa es una decisión política. El gobierno ha dicho: los vamos a rescatar por los medios que sean, y en ese orden, ha habido unas acciones aciagas, desgraciadas, en las que han tenido la oportunidad de salir algunos, pero eso no indica que todos puedan tener éxito. El objetivo es el canje, y continuamos luchando por eso.

JEB: ¿Qué noticias tiene de los rehenes, qué se sabe de su salud?

MJ: Están bastante ajetreados por la movilidad, por los operativos militares, por bombardeos que ponen en peligro a esa gente que luchó por el Estado, por la oligarquía colombiana, a la que no les importan un carajo. Ellos solamente los mandan como carne de cañón al combate, donde mueren o quedan mutilados, siendo gente pobre lo mismo que nosotros. Gente del pueblo.

JEB: Se ha especulado mucho sobre el supuesto aislamiento total en que se encuentran las FARC, incluso se han acuñado frases como que ustedes están comiendo raíces. Recientemente se hizo un gran despliegue sobre supuestas cuevas donde usted se encontraba escondido… se dice que ustedes están desconectados del mundo. ¿Qué tan conectado al mundo se siente el Mono Jojoy?

MJ: Nosotros estamos conectados con el mundo. Estamos informados, y hoy las FARC son conocidas en todas partes donde hay seres humanos. ¿Que comemos raíces? Sí, comemos yuca, comemos papa, arracachas, y otras. Estamos muy bien, con el mejor estado físico, porque somos atletas, somos móviles y no nos van a amedrentar con nada.

JEB: ¿Qué tanto hace falta el genio político y militar de Marulanda en las FARC de hoy?

MJ: Lo hemos sentido en nuestro ser, todos los guerrilleros de las FARC, tanto el secretariado, el estado mayor central, comandancias de bloque, comandos conjuntos, frentes, etcétera, porque no hay otro igual.

JEB: ¿Cuál es la política de frontera de las FARC?

MJ: La política de frontera es de buenas relaciones con los vecinos, de organización de masas, de respeto mutuo, y dentro de estas políticas ha habido algunas faltas por mandos que no cumplen a cabalidad la orientación y hemos tenido dificultades. Pero de hermandad, porque somos pueblos bolivarianos que nos une la libertad, la justicia y la unidad.
La vigencia de la lucha armada

JEB: ¿Qué le contesta el Mono Jojoy a quienes afirman que pasó el tiempo de las armas?

MJ: Cada uno tiene su forma de pensar. Si está presidiendo un Estado, si está de senador de una república, si está en el poder, tiene una forma de pensar. Nosotros, que estamos en la lucha popular, pensamos que la lucha armada revolucionaria tiene plena vigencia y por eso los documentos de las FARC no tienen qué reformarles, porque eso tiene que ver con las oligarquías y con los imperialistas. El día que cese la agresión contra los pueblos del mundo, que la oligarquía deje de matar a los colombianos entonces habrá cambios en ese orden.

JEB: En la unidad suya se desempeña Alexandra, la joven holandesa que ingresó a las FARC en 2002. ¿Cuál es su opinión de ella? ¿Cómo interpreta que una muchacha como ella esté en las filas de la guerrilla colombiana? 

MJ: Ella es una mujer que llegó a Colombia por necesidades de trabajo, por deseos de conocer el mundo y fue conociendo a las FARC porque le hablaban muy mal de las FARC, porque le decían que las FARC no existían y que éramos de lo peor, y nos fue conociendo y se enamoró de la lucha revolucionaria a partir de las FARC. Luego, ella en la vida guerrillera es una extraordinaria estudiante que hace todo lo que corresponde a un guerrillero, ha hecho los cursos básicos, los medios, los generales, se desempeña muy bien y la gente la quiere. Además ya comienza a dirigir porque tiene capacidad. Es una mujer de la que se ha especulado mucho, pero ella es una revolucionaria europea, es una internacionalista y a través de ella pueden llegar muchos más, porque la explotación es mundial.

JEB: ¿Cuando ella ingresó y usted la vio pensó que iba a servir para guerrillera o tuvo sus dudas?

MJ: Al principio, cuando nos vimos por primera vez, por la experiencia que se tiene, uno dice, esta no aguanta, por el comportamiento que hay que tener en el monte, por su estado físico, pero me equivoqué y ahora ella anda más que yo.

viernes, 8 de octubre de 2010

La "insurrección popular" de la policía ecuatoriana



Por Dax Toscano Segovia

¿Levantamiento popular? ¿Intentona golpista? ¿Autogolpe? ¿Show mediático? ¿Qué aconteció el 30 de septiembre de 2010 en Ecuador?

Los pronunciamientos han sido diversos y desde distintas posiciones, si bien muchas de ellas coinciden.
 

Lucio y Gilmar Gutiérrez, dirigentes de Sociedad Patriótica, han señalado que la responsabilidad de los hechos la tiene Correa por su actitud prepotente y autoritaria. De igual manera han expresado que en el pueblo hay descontento frente a la situación generada por sus políticas. Ellos, sin embargo, al igual que sus partidarios, han deslindado responsabilidades frente a lo sucedido.

No obstante, la presencia de Fidel Araujo (militante de la agrupación política de Gutiérrez y asesor del ex-presidente) en el Regimiento Quito Nº 1, así como las declaraciones del propio Lucio y de su abogado Pablo Guerrero, quienes manifestaron que se debía disolver la Asamblea Nacional y que Correa debía renunciar, ponen en evidencia las verdaderas intenciones políticas de estos personajes.

Por su parte, el Partido Marxista-Leninista (PCMLE-estalinista), así como las organizaciones vinculadas a esta agrupación (MPD, FEUE), han expresado que lo que sucedió aquel día en el país fue una “insurrección popular” liderada por policías y un sector minoritario del ejército y la aviación ante las políticas de corte neoliberal llevadas adelante por el régimen de Correa, que ha conculcado sus legítimos derechos. Dirigentes del MPD, como Luis Villacís, expresaron públicamente su apoyo a la acción de los policías.

El Movimiento Pachakutik también se pronunció en defensa de la protesta policial.

Analistas políticos, académicos universitarios como Fernando Villavicencio, también han respaldado la acción de los policías. En su artículo “Rafael Correa y el Golpe de Estado del Cabo Cotonete”, Villavicencio exalta la lucha policial, a la vez que acusa al gobierno de haber tramado una obra teatral, que condujo a los hechos sucedidos el día jueves 30 de septiembre de 2010. Para el analista, Correa no estuvo secuestrado y, como lo han señalado los policías que estuvieron en el hospital de la institución, el mandatario tuvo la oportunidad de salir tranquilamente de ahí, incluso en medio de una calle de honor.

Si esto es real como señala Villavicencio: ¿por qué los policías cercaron el hospital?, ¿por qué se ensañaron contra los manifestantes que, “engañados” por el propio Correa y sus cercanos colaboradores, según la versión del articulista, querían arribar a las puertas del institución de salud para ver al presidente y acompañarlo en su salida?

A nivel internacional, el periodista y destacado luchador social Dick Emanuelsson se hizo eco de los pronunciamientos hechos por Edwin Bedoya, dirigente de la CEDOCUT y de Stalin Vargas, vocero del MPD, quienes han insistido en señalar que en Ecuador hubo una rebelión policial frente a las políticas del régimen que afectan a los sectores populares.

Contrario a lo expresado por los personajes y agrupaciones señaladas, los presidentes de Venezuela, de Bolivia, así como el gobierno de Cuba, fundamentalmente, condenaron con firmeza lo que calificaron como intentona golpista en Ecuador. De la misma forma emplazaron al gobierno estadounidense a que se pronuncie. No perdieron la oportunidad en señalar que detrás de esta acción estaría la mano de la CIA y sus organizaciones.

Militantes, pensadores y analistas de izquierda como Atilio Boron, Percy Alvarado Godoy, Narciso Isa Conde, Eva Golinger, han manifestado que sí hubo un intento de golpe de Estado, enfatizando que detrás de ello estuvo la mano de la oligarquía y la derecha ecuatoriana, así como del imperialismo estadounidense. La Corriente Marxista Internacional ha realizado planteamientos similares, haciendo un llamado para romper con el poder de la oligarquía y fortalecer la organización del pueblo, de la clase trabajadora ecuatoriana.

Entre los sectores de la derecha y la denominada “izquierda marxista” (estalinista) ecuatoriana existe plena coincidencia en sus planteamientos. Los medios privados ecuatorianos, en general, han rechazado la idea de que hubo un intento de un golpe de Estado. Una y otra vez han señalado como causas de lo que sucedió ese día a las políticas de Correa, así como a sus actuaciones autoritarias y prepotentes. El presidente fue el que provocó, fue un irresponsable al ir al foco de discordia, han señalado.

Diego Oquendo, periodista de Radio Visión, no se ha cansado de indicar que no hubo golpe de Estado, sino una insurrección.

De igual manera, aprovechándose de la coyuntura, los representantes de los medios privados no han perdido la oportunidad de reclamar una vez más el derecho a la “libertad de expresión”, supuestamente conculcada por el gobierno, frente a la medida de enlazar todas las cadenas a la oficial ECUADORTV. Este pronunciamiento ha sido respaldado por la SIP.

Tras los incidentes, las peticiones de amnistía para los policías involucrados en los acontecimientos de ese día se han sucedido unas a otras por parte de los asambleístas opositores al gobierno, principalmente de Sociedad Patriótica y del Partido Socialcristiano. Mientras el presidente Correa ha señalado que no habrá ni perdón, ni olvido y que se aplicarán las sanciones estipuladas en la Ley para los policías que participaron en esas acciones.

Para continuar con el análisis de lo sucedido el 30 de septiembre de 2010 en el país, es necesario tomar en consideración algunos planteamientos, que tanto los sesudos analistas de derecha e izquierda han obviado para emitir sus posiciones, lo cual les ha llevado a no identificar las causas reales que estarían detrás de esos hechos:

1. No se puede dejar de lado que en América Latina los sectores de la derecha política, las oligarquías vende patrias y el imperialismo tienen como interés fundamental retomar las posiciones que en los últimos años perdieron. El golpe de Estado en Honduras constituye un ejemplo de lo dicho, así como los constantes ataques contra los gobiernos de Hugo Chávez y de Evo Morales con el objetivo de desestabilizarlos. Igual ha sucedido con el gobierno de Correa, tal como lo demuestran las campañas llevadas adelante por personajes como Carlos Vera, Jorge Ortiz, Lucio Gutiérrez, Álvaro Noboa, Jaime Nebot, César Montufar, Pablo Guerrero, entre otros.

El gobierno de Correa, que dista mucho de ser un gobierno revolucionario, de carácter socialista, pese a esto constituye un estorbo para la política de dominación imperialista en el continente. No obstante el sinnúmero de contradicciones del actual gobierno en política internacional, los EE.UU. estarían gustosos de deshacerse de un presidente que se ha vinculado al ALBA, que ha propiciado la constitución del Banco del Sur, que ha jugado un rol fundamental en la OEA y UNASUR para hacerle frente a las políticas imperiales y que ha mantenido buenas relaciones con el presidente Hugo Chávez, Evo Morales y Raúl Castro.

2. Los grupos de poder político y económico se amparan en una poderosa campaña mediática para desprestigiar toda iniciativa, modelo o sistema que se oponga al capitalismo. Hay una satanización de lo que es el socialismo y el comunismo, tal como se lo hizo en la década de los 80 del siglo pasado en América Latina. Gobiernos progresistas y abiertamente de carácter revolucionario son estigmatizados, acusándoles de querer destruir a sus naciones con la aplicación de “modelos obsoletos”.

La propiedad privada constituye algo sagrado. Nadie puede ir contra eso, dicen los defensores del capitalismo. El gobierno de Correa, pese a que no ha dado señales concretas de que en el Ecuador su gobierno quiera aplicar medidas que posibiliten la construcción del socialismo, ha sido objeto de estos ataques. La cadena televisiva TELEAMAZONAS es la principal opositora al régimen del presidente Correa.

3. La CIA y sus organizaciones: USAID, NED, IRI, SIP, Freedom House, Fundación Heritage, están detrás de todas las campañas de desestabilización contra los regímenes opuestos a los intereses de las oligarquías latinoamericanas y del imperialismo yanqui. Millones de dólares han sido entregados a organizaciones civiles, incluidos grupos que representan posturas “progre”. Eva Golinger ha señalado que la USAID ha entregado aportaciones millonarias a Participación Ciudadana (dirigida anteriormente por César Montúfar), a la CONAIE, a Pachakutik, a la Corporación Empresarial Indígena del Ecuador (con la cual tiene vínculos la asambleísta opositora al gobierno de Correa, Lourdes Tibán).

4. De igual manera, la CIA ha penetrado los aparatos de seguridad del Estado en Ecuador. Altos oficiales de la policía y el ejército, que han sido victimizados por los medios, como el Mayor Manuel Silva, ex jefe de la UIES (Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía) y el Coronel Mario Pazmiño, ex jefe de Inteligencia del Ejército, están estrechamente relacionados con la CIA. Además, estos oficiales han prestado buenos servicios a la inteligencia colombiana. En 2008 se presentó un Informe sobre la penetración de la CIA en las Fuerzas Armadas y la Policía, donde se demuestra los vínculos y la subordinación de estas instituciones con los aparatos de espionaje gringos, así como con la embajada estadounidense.

5. La institución policial, así como las fuerzas armadas en el Ecuador, históricamente se han puesto al servicio de los grupos de poder político y económico. La violación a los derechos humanos ha sido permanente por parte de estos aparatos represivos. No han estado del lado del pueblo y sus luchas. Por el contrario, han sido enemigos de las mismas. El informe presentado por la Comisión de la Verdad, constituida bajo el gobierno de Correa, pone en evidencia la práctica permanente y sistemática de la violencia por parte de la policía y las fuerzas armadas sobre la población. Basta recordar la institucionalización de la tortura bajo el gobierno de León Febres Cordero, para silenciar a quienes se les calificó como terroristas.

Sin perder de vista lo expuesto, cabe plantear tres interrogantes:

1. ¿La derecha y el imperialismo estadounidense están libres de culpa en lo que aconteció el 30 de septiembre de 2010 en Ecuador?

2. ¿Hubo realmente una “insurrección popular”, encabezada por la policía, contra el gobierno de Correa?

3. ¿La institución policial actuó en defensa de los intereses del pueblo?

El texto de Lenin: “El Estado y la revolución”, permite comprender el rol de la fuerza pública.

El Estado es un aparato de represión de la clase dominante. No es neutral. No representa los intereses de la mayoría.

Para llevar a efecto su tarea, el aparato estatal está conformado por fuerzas que ejercen acciones represivas directas contra la población para de esa manera garantizar los intereses de la clase detentadora del poder. El ejército y la policía son los instrumentos fundamentales de la fuerza del Poder del Estado, decía Lenin.

Esos destacamentos especiales de hombres y mujeres armados están conformados, generalmente, por gente del pueblo. Eso es verdad. Pero de ahí a deducir que por ello se alinean con los intereses de las masas, hay un gran trecho. Estas fuerzas del orden tienen como misión defender al sistema y a sus amos que les dan de comer. Sólo se levantan, si lo hacen, cuando ven afectados sus intereses económicos, sus privilegios, como lo demuestra la acción llevada a cabo fundamentalmente por los policías en Ecuador.

La protesta se produjo como rechazo a la posibilidad de perder privilegios, canonjías que los policías han tenido. El malestar continúa en ese sentido, aunque con la homologación salarial que el gobierno de Correa ha efectuado, las remuneraciones de los integrantes de las instituciones armadas mejorarán sustancialmente.

Habría que esperar para saber si los policías y militares, ya contentos con sus nuevos salarios, van a luchar por los intereses del resto de la población. De igual manera, habría que ver si es que en un momento determinado en que la población salga a protestar por sus derechos y mejores condiciones de vida, la policía no va a reprimirla.

La “izquierda marxista” y los sesudos intelectuales “progre” no han perdido la oportunidad para hablar de la extracción popular de la tropa. Son el “pueblo uniformado”, dicen. Lo que no analizan es el rol que tienen esos aparatos represivos en la sociedad, así como la ideología que terminan asumiendo en los cuarteles donde les inculcan el odio a las ideas socialistas, al comunismo.

Asimismo, dejan de lado la personalidad de los individuos que trabajan en esos aparatos represivos, que se caracterizan por ser obedientes, disciplinados, sumisos y serviles frente al orden establecido. Podrán rebelarse frente a un gobierno para defender sus intereses, pero eso no les quita la condición de ser instrumentos al servicio de la clase que detenta el poder. Son enemigos de las luchas populares.

La actuación de la tropa policial el día 30 de septiembre de 2010, confirma lo expuesto. Asesinato de un estudiante universitario e incitación para hacer lo mismo con el presidente Correa, disparos de gases lacrimógenos contra los manifestantes pacíficos, utilización de gas pimienta, agresiones físicas, amedrentamiento a la población, robo y destrucción de cámaras y teléfonos celulares, destrucción de vehículos es lo que caracterizó a la acción criminal de los policías contra el pueblo.

La indiferencia frente a los saqueos que se dieron en varias ciudades, demostraron la falta de preocupación de la policía por el pueblo. Esto formó parte de un plan muy bien estructurado para sembrar el caos en el país, demostrar que no había gobierno y propiciar la caída del régimen de Correa. Pese a todos estos hechos, todavía pretenden encasillar la realidad a la torpe idea de que en el país no hubo una intentona golpista. Que los golpes no los hacen las tropas, sino los oficiales, dicen los analistas de derecha e “izquierda”. ¡Qué estrechez de pensamiento!

Las tropas policiales y militares participaron en el golpe de Estado en Chile en 1973 y más recientemente en Honduras, en el año 2009. Los que planifican pueden ser otros, tras bambalinas o en forma abierta. Pero los que ejecutan esas acciones son los individuos que conforman esos aparatos represivos. Si se niegan, no les queda más que asumir las consecuencias de sus actos: ser fusilados, encarcelados, torturados o, en su defecto, abandonar esos aparatos para pasar a engrosar las filas de las y los combatientes populares. Solamente cuando la tropa y la oficialidad se conciencian a partir de las condiciones materiales de existencia de la población más pobre, así como por un adecuado trabajo político, la policía y el ejército se pondrán del lado del pueblo.

En Ecuador, el día 30 de septiembre de 2010 la policía atacó al pueblo. Ese día los policías lucharon por sus intereses particulares, no los de la mayoría de la población. En esa jornada, la policía vitoreó a un enemigo de la lucha popular, el Coronel Lucio Gutiérrez. En esa fecha, una vez más, la policía demostró estar en contra del pueblo.

Estos elementos son los que no deberían perder de vista quienes desde posiciones supuestamente de izquierda, se ponen del lado de los represores históricos del pueblo y de quienes están detrás de ellos: la oligarquía vende patria y el imperialismo yanqui.

Ojalá esa izquierda y sus sesudos analistas e intelectuales, no pidan amnistía para estos policías, enarbolando la política cínica del perdón y olvido.


Los enemigos de mis enemigos, no son necesariamente mis amigos. 

La clase trabajadora ecuatoriana debe organizarse para hacerle frente a la derecha, a la oligarquía y a la intervención del imperialismo yanqui. De igual manera debe prepararse para exigirle de una vez a este gobierno que dé un giro radical a la izquierda y que ponga en práctica medidas que posibiliten la construcción de un sistema político-económico distinto al capitalismo. 

Eso, por ahora.

Quito, 5 de octubre de 2010

sábado, 2 de octubre de 2010

Comandante Jorge Briceño: ¡No has muerto, estás en medio de la pólvora, de pie!


Por Diógenes Alejandro Xenos
 

Las bestias de Sodoma y Gomorra se revuelcan de felicidad en los charcos de sangre generados por los bombardeos criminales perpetrados contra la insurgencia fariana. Los golpes han sido duros para las y los combatientes de las FARC-EP. El asesinato de los comandantes Domingo Biojó y Jorge Briceño, así como posiblemente de Lucero Palmera, compañera de Simón Trinidad, y de alrededor de 60 guerrilleros, enluta a las fuerzas revolucionarias no sólo en Colombia, sino en América Latina y en otros lugares del mundo en los que se lucha contra el imperialismo, las burguesías y las oligarquías vende patrias. 
 
Las y los cretinos periodistas al servicio de falsimedia no disimulan su felicidad. No satisfechos con la desaparición física de las y los combatientes de las FARC-EP, pretenden enlodar su imagen   lanzando todo tipo de infamias, calumnias y falsedades sobre quienes han entregado su vida por la causa de la liberación del pueblo oprimido y explotado de Colombia.  

La guerra psicológica llevada a cabo por el imperialismo, las oligarquías y su industria mediática para generar una imagen negativa de la insurgencia revolucionaria colombiana es permanente. A través de una poderosa campaña propagandística centrada en la mentira y en la generación del miedo entre la población, se ha desprestigiado a las FARC-EP, organización revolucionaria que hoy es presentada como un cartel de la droga, como una agrupación terrorista, sin ideales políticos. 

Tras el asesinato del Comandante Jorge Briceño, se ha puesto en ejecución todo el arsenal de infamias e insultos que los detentadores del poder tienen para referirse a quienes osan hacerles frente. 

Juan Manuel Santos, actual Presidente de Colombia, con su sonrisa macabra, deleitándose por el asesinato del Comandante de las FARC-EP, al igual que lo hizo cuando fue Ministro de Defensa del gobierno uribista y dio a conocer la noticia del asesinato del Comandante Raúl Reyes, dijo: “El símbolo del terror en Colombia ha caído”. De inmediato, los borregos mediáticos han repetido una y otra vez la frase expresada por Santos, a la vez que han ido elaborando un sinnúmero de informaciones, con hechos sacados de contexto o simplemente apócrifos, para “demostrar” la crueldad del hombre que para ellos ha sido el “más malo” en la historia colombiana. 

Los paracos Castaño Gil, Jorge 40, Salvatore Mancusso, ejecutores de las políticas criminales de la oligarquía colombiana, causantes de los crímenes y las matanzas más terribles contra la población pobre e indefensa, principalmente en el campo, los mismos que gozaron del apoyo y protección del ejército criminal de ese país para aniquilar la base social de la guerrilla, no deben ser mencionados como los verdaderos ejecutores de la violencia en Colombia. Mucho menos los generales carniceros como Rito Alejo del Río, Mario Montoya, Freddy Padilla de León, Óscar Naranjo, todos ellos involucrados en el negocio de la droga, asesinatos contra la población civil y violación de los derechos humanos. Ellos, responsables directos de los falsos positivos, de la masacre de la población campesina para hacerlos pasar como guerrilleros y cobrar las recompensas económicas, no son el símbolo del terror sino de la paz que quieren imponer a Colombia a punta de bombardeos. Así de hipócritas, cínicos y mentirosos son los medios al servicio de los poderosos.  

No han escatimado absolutamente nada para atacar la figura del Comandante Jorge Briceño. Abundan editoriales, escritos donde se lo califica de terrorista, asesino, psicópata, inhumano, autoritario, estafador. Otros, embriagados de odio, repiten lo que los “neutrales” oficiales del ejército colombiano afirmaban del legendario guerrillero a quien lo inculpan de haber  tenido el “comportamiento de un narco, de haber sido bebedor de whisky y coñac y de tener una alimentación privilegiada, llena de gustos y caprichos”. 

¡Cuánto excremento difunde la propaganda del imperialismo y la oligarquía contra la insurgencia revolucionaria colombiana! 

Se escudan en su moral burguesa, hipócrita, pacata, para juzgar a otras y otros, ocultando lo que ellos hacen. Habría que preguntar a esos cretinos quiénes son los que están en los prostíbulos de lujo, quiénes derrochan dinero en bebida y drogas, quiénes despilfarran fortunas en el juego, quiénes se alimentan hasta el hartazgo en los grandes bufetes de sus palacetes. 

Si el “Mono Jojoy” hubiese tomado un trago en alguna ocasión, comido algo delicioso o incluso poseído alguna cosa valiosa como quieren espectacularizar sus detractores con el supuesto hallazgo de un reloj Rolex, eso no afectaría, en ningún sentido, su condición de revolucionario. Al contrario, permite verlo en su dimensión humana, porque las y los seres humanos tienen derecho a satisfacer determinados deseos para convertirlos en placeres, siempre y cuando estos no se consigan por medio de la explotación del trabajo ajeno, del abuso e imposición de los poderosos frente a los débiles.   

¿Pueden demostrar estos cretinos mediante alguna prueba contundente que Manuel Marulanda, Raúl Reyes, Jorge Briceño tuvieron alguna posesión? ¿Qué vivieron rodeados de comodidades? ¿Qué estuvieron rodeados de lujos? Ellos vivieron como lo que fueron: hombres del pueblo trabajador, luchadores implicados profundamente con la revolución, combatientes guerrilleros. Gozaron del privilegio de compartir con la gente humilde, con el campesinado. Disfrutaron de la naturaleza, de la selva, de sus árboles y sus ríos, pero también supieron vencer con valentía las dificultades que el entorno les generaba. ¿Podrían quienes quieren mantener sus privilegios soportar el intenso calor, las fuertes lluvias, los zancudos, el paludismo, las culebras, el “pito” y demás adversidades? ¿Dejaría la oligarquía sus clubes privados, sus casinos para adentrarse en la jungla? Ni siquiera los soldados del ejército fascista lo hacen, porque ellos no están permanentemente en la selva, porque sus helicópteros los transportan directamente a sus cuarteles para que se relajen. Jorge Briceño, en cambio, no se doblegó incluso frente a los problemas generados por un deterioro de su salud. 

El “Mono Jojoy” si fue un hombre intransigente. No cedió un ápice en sus principios y en los de la organización revolucionaria de la cual fue su Comandante Militar. Que no tenía pelos en la lengua, también. Y que cuando mando a la Constitución y las leyes de Colombia al carajo, tuvo plena razón. ¿Acaso no luchan las FARC-EP contra el Estado oligárquico? Entonces ¿por qué tendrían que aceptar esa normativa jurídica? Para los poderosos, para la gente engañada por la maquinaria propagandística transmitida a través de falsimedia, las leyes son sagradas.  La ley, decía Marx, no es otra cosa que la expresión de la voluntad de la clase dominante y, a través de ella, los poderosos pretenden justificar legalmente su dominación. A esa “legalidad”, como marxista-leninista que fue, se enfrentó el Comandante Jorge Briceño. 

Para deshonrarlo, lo acusan de haber cometido un sinnúmero de crímenes y de haber sido el responsable de diversas acciones militares que provocaron la muerte de varios soldados y policías. ¡Cuánta estupidez y pusilanimidad hay en quienes expresan esto! 

La forma en que estructuran su discurso está diseñada para confundir. Cada palabra tiene la intencionalidad de falsear la realidad. Cuando el ejército criminal colombiano da de baja a los combatientes revolucionarios, hablan de guerrilleros muertos en combate. Incluso exaltan las cifras de caídos. Cuando la guerrilla da de baja a quienes los combaten, hablan de los asesinatos que los terroristas han causado a policías o militares. La deshumanización de la insurgencia es parte de la guerra sicológica que lleva adelanten los grupos de poder en Colombia para hacerles ver como bestias. 

Jorge Briceño fue un gran estratega militar. Su genialidad en este campo permitió propinarle a la policía y al ejército colombiano duros golpes. Nunca abandonó a sus tropas, combatió junto a ellas, compartió cada  momento con sus camaradas, lo cual hizo que se ganara la admiración y el cariño de la guerrillerada. En su mente siempre estuvo, como lo estuvo en la mente de Manuel, la necesidad de lograr la liberación de las y los guerrilleros farianos presos. Lograr el canje era la solución. Pero para lograrlo había que dar un sacudón al Estado colombiano, a la sociedad misma, haciendo prisioneros a los peces gordos de la política de ese país. ¿No es legítimo eso? ¿No han sido esos políticos los responsables de lo que sucede en Colombia? ¿No forman parte de los grupos de poder que han sumido en la pobreza al pueblo colombiano?

Y de nuevo las acusaciones: ¡Que las FARC-EP lanzan ataques contra la población! ¡Que asedian y destruyen poblados! Si bien es cierto que en la confrontación militar la población civil es la más afectada desde todo punto de vista, no hay que olvidar que las FARC-EP no atacan poblaciones, sino guarniciones, cuarteles militares o policiales y que los cercos guerrilleros están dirigidos contra soldados y policías. Pueden cometerse errores, eso es innegable. De ahí a afirmar lo otro, es parte de la falsificación que realizan con el objetivo de desprestigiar el accionar guerrillero. 

Mentirosos contumaces, quieren achacarle al Comandante fariano la autoría de hechos que las FARC-EP no los han cometido, como la explosión de una bomba en el lujoso Club El Nogal, en la ciudad de Bogotá. Si investigaran o dijeran lo que saben, la gente podría conocer en primer lugar que en ese club los paramilitares planificaban sus políticas y, en segundo lugar que el atentado fue planificado y ejecutado por los propios paramilitares.   

Sedientos de sangre, hoy están felices por los golpes propinados a la insurgencia fariana. Lo que no dicen es que la guerra todavía no la han ganado, que los éxitos obtenidos lo han logrado por el uso de una tecnología militar superior que para la insurgencia es imposible tenerla, que si bien han dado golpes certeros a las FARC-EP, esta organización revolucionaria, lejos de debilitarse o de estar al borde de  la derrota, se ha fortalecido tras los ataques sufridos en marzo de 2008 que significaron la muerte del Comandante Raúl Reyes, que según las propias versiones de los oficiales del ejército colombiano, las tropas no pueden combatir en forma efectiva contra las fuerzas guerrilleras en el territorio selvático, lo cual demuestra un mayor conocimiento del terreno y la zona selvática por parte de la insurgencia. 

¿De qué se vanagloria el ejército colombiano? 

Para matar al Comandante Jorge Briceño utilizaron 7 toneladas de bombas, 72 aeronaves, entre aviones y helicópteros. No combatieron en tierra, lo bombardearon. Mientras abajo, pese a la destrucción provocada por la salvaje agresión, los guerrilleros sobrevivientes batallaban con valentía frente al cobarde ataque. 

Aviones Super Tucano, helicópteros Black Hawk, bombas con tres efectos: uno que enciende fuego, uno de onda explosiva y otro de fragmentación que expulsa esquirlas fueron algunas de las armas que se utilizaron para acabar con la vida del legendario guerrillero.   

Más allá del ataque, la destrucción provocada y la muerte de combatientes guerrilleros, las FARC-EP demuestran organización, trabajo y decisión combativa. Campamentos bien estructurados, trincheras, redes de comunicación y abastecimiento, alimentos necesarios para las y los combatientes indican que lejos de ser una guerrilla diezmada, las FARC-EP tiene la capacidad de reorganizarse frente a las adversidades y de readaptarse a las diversas condiciones de lucha que las circunstancias del combate con el enemigo le imponen. 

El Estado colombiano y sus fuerzas militares se jactan de realizar operaciones exitosas, gracias a tareas de “inteligencia”. Hay que reconocer que gracias a las actividades de los aparatos de seguridad y sus equipos de espionaje han logrado infiltrar elementos en las fuerzas guerrilleras. Eso históricamente ha sucedido dentro de las organizaciones revolucionarias, sobre todo con aquellas que están sometidas a condiciones difíciles de lucha como resultado de la persecución y represión. Pero más que todo, los datos que ha podido obtener la “inteligencia” colombiana se ha debido a la política de delaciones fomentada por la Seguridad Democrática uribista que mediante el pago de jugosas recompensas compra a los más débiles ideológica y políticamente, a los indecisos, a los que no les interesa sino solamente su bienestar. Esa “inteligencia” está nutrida de datos proporcionados por traidores, por sapos, por delincuentes que venden su alma al mejor postor. Ahí está Karina, mujer que perdió su condición de revolucionaria para convertirse en una vulgar informante del ejército, todo a cambio de unas monedas. 

Las FARC-EP deben estar atentas frente a esto. Fortalecer las medidas de seguridad y las tareas de inteligencia y contrainteligencia. La compartimentación de la información es muy necesaria y la duda frente a personas que de una u otra manera no han sido probadas dentro del combate político-militar. De igual manera, hay que prestar atención a visitantes y saber distinguir entre quienes van por solidaridad a un campamento guerrillero y quienes pueden ir a espiar y obtener datos para el enemigo. 

El presidente Juan Manuel Santos y su Ministro de Defensa Rodrigo Rivera hablan de paz y “prosperidad democrática”. La paz que desean es la de los cementerios. La forma de lograrla los bombardeos, los falsos positivos, los asesinatos, las fosas comunes como la de La Macarena. 

Las FARC-EP a través de su Comandante Alfonso Cano, hizo un llamado a la paz y al diálogo. La respuesta fue arreciar contra la organización revolucionaria y cerrar toda posibilidad de solución política al conflicto. 

Ahora lanzan sus cobardes ataques contra Piedad Córdoba, mujer digna que ha luchado por la paz, lo cual para la política guerrerista del Estado colombiano es un obstáculo. Les duele las verdades que dijo “La Negra” al señalar en Europa que “Colombia es una fosa común, el mayor cementerio de América Latina”, convertida en esto por militares y paramilitares de ese país que han asesinado a gente del pueblo.   La inhabilitación política de Piedad Córdoba, así como su judicialización no es más que parte de la estrategia del régimen fascistoide colombiano para quitarse de encima a esta luchadora por la paz. Mientras, el gobierno de Obama certifica al gobierno colombiano por su defensa y respeto de los derechos humanos. ¡Cuánto cinismo!

Para ocultar la intervención gringa en el conflicto, el aparato de propaganda del ejército colombiano quiere hacer aparecer la operación que dio muerte al Comandante Jorge Briceño como estrictamente desarrollada por las fuerzas militares de ese país. Sin embargo, por información proporcionada por oficiales del ejército colombiano, reproducida por los medios, se indica que la operación fue planificada en la base gringa de Larandia. ¿Los asesores gringos estuvieron de espectadores o al margen de lo que se planificó? ¿De dónde proviene la tecnología militar de la que hace uso el ejército colombiano?

Detrás de todo esto está la mano del imperialismo yanqui y de los aparatos de espionaje del sionismo israelí. 

Nuevas acciones criminales contra la insurgencia colombiana se están planificando. Eso es un hecho comprobado por las mismas declaraciones de Santos. Las FARC-EP deben estar en estado de máxima alerta. No hay que darle, como decía el Che, ni un tantito así al enemigo. La propaganda enemiga quiere crear zozobra, incertidumbre entre las filas guerrilleras. Hablan de divisiones, de pugnas, de la existencia de un ala militar y un ala política en las FARC-EP. Cretinos, miserables no han llegado a entender la capacidad de esta organización revolucionaria para dialécticamente sobreponerse a los reveses y reorganizar su plan estratégico para continuar en la lucha, mientras el Estado colombiano se niegue a la solución política. 

La lucha es dura, pero continúa. No podrán vencer los enemigos del pueblo. El ejemplo del querido “Mono Jojoy” servirá para que entre las filas de la guerrillerada fariana se forjen hombres y mujeres que, lejos de pensar en la obtención de beneficios materiales, luchen por construir una Patria Nueva y Socialista en Colombia, tal como lo hizo el gran estratega militar de las FARC-EP. 

¡Gloria eterna a los héroes caídos en la resistencia al opresor!
¡Gloria eterna a todos los combatientes que han entregado su vida por la causa de la liberación de nuestro pueblo!
¡Hemos jurado vencer y venceremos!

Patria Grande, 1 de octubre de 2010

lunes, 27 de septiembre de 2010

¡GLORIA ETERNA AL COMANDANTE JORGE BRICEÑO, HEROE DEL PUEBLO EN SU RESISTENCIA CONTRA EL OPRESOR!



 Con profundo dolor, con el puño cerrado y el pecho oprimido de sentimiento, informamos a nuestro pueblo colombiano y hermanos latinoamericanos, que el comandante Jorge Briceño, nuestro bravo, altivo y héroe de mil batallas, comandante desde las épocas gloriosas de la fundación de las FARC - EP, ha caído, en su puesto de combate, al lado de sus hombres y al frente de sus responsabilidades revolucionarias, como resultado de un cobarde bombardeo al estilo de las blitzkrieg del ejército Nazi. Junto a él cayeron otros 9 camaradas a quienes también rendimos nuestro sentido homenaje.

Ha dejado de existir un hombre excepcional, de singulares virtudes personales, gran amigo y Camarada de extraordinario talento organizativo y militar. Un revolucionario ejemplar que dedicó por entero su vida a la causa de los humildes, maestro, preceptor y conductor de guerrilleros revolucionarios. Combatiente indoblegable, que durante más de cuatro décadas hizo morder el polvo de la derrota al ejército de los falsos positivos, aliado de los paramilitares, vasallo del imperio yanqui y enemigo jurado de los cambios sociales y de nuestro pueblo.

No nos quejamos. Como revolucionarios somos conscientes de los riesgos de una lucha como la que enfrentamos, obligados por las circunstancias, contra un enemigo implacable, en el tránsito por alcanzar la paz democrática con justicia social.

Nuestro compromiso con el cambio social y la Nueva Colombia no se doblega por los golpes que podamos sufrir en la lucha por conquistarla o por la caída en combate de nuestras unidades, que aunque nos duelen profundamente, también nos comprometen y estimulan a continuar adelante con mayor ahínco como homenaje a su memoria, a sus enseñanzas, a su ejemplo heroico, a su entrega y sacrificio.

Desde muy joven, "el Mono", como fraternalmente le llamábamos, abrazó la lucha revolucionaria. Siendo un campesino adolescente se vio envuelto en la vorágine de la violencia oligárquica contra el pueblo, que devino después del asesinato de Gaitán en 1948.

Desde 1968, empuñó las armas en defensa de su vida y de su pueblo. Aguerrido y audaz combatiente de primera línea durante toda su vida, fue, con Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Efraín Guzmán y una pléyade de revolucionarios, insigne constructor de las FARC EP, por lo que siempre lo llevaremos en nuestro corazón al lado de ellos y de Jacobo Prías Alape, Isaías Pardo, Hernando González Acosta, Raúl Reyes, Iván Ríos y tantos otros que han ofrendado su vida en el altar de la patria por la liberación de nuestro pueblo de la opresión militarista y oligárquica, por una Colombia democrática con dignidad, paz y justicia social.

Pasado el tiempo, se borrarán y olvidarán todas las calumnias, comparaciones e infamias difundidas sobre él, por sus enemigos de clase, por los gacetilleros y pirañas informativas al servicio de la desinformación y la guerra mediática, y será recordado eternamente por su pueblo, por los revolucionarios y los guerrilleros, como uno de sus más resueltos y firmes representantes, ejemplo de lealtad al ideario bolivariano, dignidad, transparencia, espíritu de sacrificio y valor a toda prueba.

En instantes como el actual, con profunda emoción y plenas convicciones, el Secretariado, El Estado Mayor y la guerrillerada reiteramos nuestra fidelidad a la causa de las FARC - EP, firmeza con sus principios revolucionarios y bolivarianos de independencia, justicia, dignidad y cambio social, banderas que jamás arriaremos!

 Informamos que el Comandante Pastor Alape, es nuevo integrante pleno del Secretariado del Estado Mayor Central. También que el Bloque Oriental de las FARC - EP se llamará a partir de hoy “Bloque Comandante Jorge Briceño” que continuará el desarrollo de sus planes bajo el mando del Comandante Mauricio Jaramillo.

Una vez más, como desde hace 45 años lo hemos manifestado, reiteramos nuestra disposición a buscar la solución política del conflicto que logre abrir caminos de convivencia atacando y superando las causas que lo generan. Pero, en el entendido que iniciar un dialogo no puede condicionarse a unas exigencias unilaterales y a unos inamovibles, que como la historia reciente lo evidencia, todo lo que logran es dificultar cualquier intento de acercamiento.

A los combatientes revolucionarios del país los convocamos a redoblar la lucha y los esfuerzos por los objetivos de la libertad y los cambios. Los desesperados y mentirosos llamamientos de la oligarquía a abandonar nuestras convicciones, decisiones e ilusiones, solo pretenden llevar un mensaje de desesperanza a nuestro pueblo, que siente en las banderas de lucha guerrillera revolucionaria la posibilidad real de un futuro amanecer que lo reivindique y colme sus aspiraciones.

! Gloria eterna a los héroes caídos en la resistencia al opresor!

¡Gloria eterna a todos los combatientes que han entregado su vida por la causa de la liberación de nuestro pueblo!

Comandante Jorge Briceño, héroe de la Libertad, la Nueva Colombia, la Patria Grande y el socialismo: Presente, hasta siempre!

Secretariado de las FARC - EP.
Montañas de Colombia.
Septiembre 25 de 2010.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Colombia: El Comandante Jorge Briceño y los halcones de la muerte

Carlos Aznarez / Resumen Latinoamericano
Siempre que un revolucionario cae en combate se formulan, como es de esperar, dos posicionamientos diametralmente opuestos. Están lo que, como es el caso del gobierno fascista colombiano, su ejército, su burguesía, y sus protectores y proveedores de logística y armamento (bases militares de EEUU incluidas), festejan soezmente y vitorean a la muerte. Como ya ocurriera con el Che, ahora se vuelven a exhibir cadáveres, a dejar fotografiarlos (por reporteros tan obscenos como ellos), a firmar columnas “de opinión”, en las que piden más y más sangre, a generar adhesiones de mandatarios de la extrema derecha latinoamericana y europea, que se suman así al aquelarre y complacen con este festival sanguinoliento, los deseos de “paz” de sus respectivas oligarquías.  Una “paz” que todos ellos necesitan para seguir acumulando riquezas y continuar machacando hasta lo indecible a millones de hambrientos de sus respectivos países. En el caso del Comandante Jorge Briceño, al que todo el mundo conoce como “Mono Jojoy”, se vuelve a repetir esta situación, con el agravante de que hasta ha quedado entre paréntesis la posibilidad de que los insurgentes atacados y asesinados hayan podido caer “combatiendo” en el sentido literal de la palabra. Y decimos esto porque el enemigo que se enfrentan las FARC y el ELN, que es el mismo que soportan  iraquíes, afganos, palestinos y otros rebeldes de este planeta, es un enemigo cobarde, rastrero, miserable, y sobre todo, bestial. Para “resolver” este tipo de confrontaciones, no apela al cuerpo a cuerpo como en antiguas y épicas batallas. Ahora, este enemigo emplea toda la tecnología militar que le suministran sus protectores de Washington, y en este caso puntual, el ejército de Santos utilizó en su operación “Sodoma”, nada menos que 30 aviones y cerca de 27 helicópteros artillados que bombardearon, ametrallaron, y masacraron todo lo que encontraron a su paso, sean seres vivos, o la propia naturaleza que los protegía, allá en aquella distante zona del Meta, en La Macarena. Si después de tan descomunal y sorpresivo ataque, alguien tuvo la suerte de no morir, no tardó en hacerlo debido al tiro de gracia que le dispararon los cobardes uniformados del cuerpo de infantería. Cabe imaginarse el cuadro de horror que se produjo en esa instancia, observando algunas de las fotos que sobre la destrucción del campamento fariano, se han distribuido desde el lado del atacante. Son escenas muy parecidas a lo que ocurriera en el ataque impune al campamento del comandante Raúl Reyes, o esta misma semana en la incursion aérea contra un núcleo combatiente de las FARC en la zona del Putumayo. El imperio se regodea hoy anunciando que “las FARC están derrotadas” y que lo único que les queda es rendirse, entregar las armas y, de rodillas aceptar el castigo que se merecen por haber desafiado al poder establecido. Es precisamente en este punto en que no coincidimos con Juan Manuel Santos, presidente de Colombia por la gracia de Obama y todo su tinglado del Pentágono imperial armamentista.  Las FARC y el ELN no se lanzaron al monte hace medio siglo por puro gusto, sino porque la situación que vivía el pueblo colombiano en esos años, era de total pauperización y miseria estructural.  Como bien recuerdan escritos del Comandante Marulanda: “cuando decidimos alzarnos en armas, lo que más nos justificaba a hacerlo era ver a los hijos del campesinado morirse por montones por culpa del hambre, mientras sus padres sufrían la impotencia y el dolor de no poder evitarlo”. ¿Alguien cree que esta situación de pobreza y exclusión no sigue provocando estragos en la Colombia actual? ¿Alguien piensa que la explosiva situación social que genera contínuas huelgas obreras y estudiantiles, marchas o mingas indígenas y protestas de todo tipo a lo ancho y largo del territorio colombiano, son un invento de la insurgencia, o simplemente la realidad de un país en el que diez familias se apoderan del 90 % de lo que produce el grueso de la población?  Pero además, ¿alguien supone que una insurgencia como la que se desarrolla en Colombia desde hace cinco décadas, podría haber subsistido si amplios sectores de ese pueblo (obreros, estudiantes, campesinos) no le sirvieran de semillero para seguir generando respuestas dignas a tanto odio y muerte desplegado por los respectivos gobiernos liberales y conservadores. Se equivocan Santos y sus secuaces cuando creen que la dolorosa muerte del Comandante Briceño y de sus compañeras y compañeros asesinados, va a paralizar la lucha de la insurgencia. Cuando se trata de países arrasados por la destrucción que provoca el capitalismo, la muerte de revolucionarios claro que causa tristeza. Se aprietan los dientes por la rabia que produce el hecho de que los mejores hijos del pueblo tengan que pagar con sus vidas sus ansias de libertad, pero enseguida, surge la digna respuesta de continuar la pelea en que se empeñaron sus antecesores. También se equivocan, quienes desde posiciones rebeldes más moderadas, exigen a los que pelean, que abandonen ese camino y se integren a la “política” para no dar más excusas al imperialismo en su accionar destructor. Sólo basta recordar cuántos miles de muertos le costó a la insugencia colombiana el tomar ese camino desde las filas de la Unión Patriótica, participar en elecciones, obtener excelentes resultados y luego contemplar con impotencia como el gobierno de turno amparaba al paramilitarismo para asesinar a los militantes electos. Proponer estas alternativas, sin que los problemas estructurales de la realidad colombiana se hayan resuelto, con un ejército y un paramilitarismo en plena ebullición, con nueve bases norteamericanas y miles de asesores y tropa de combate desplegadas por todo el territorio, es francamente una convocatoria al suicidio. Salvo que lo que se esté buscando sea precisamente eso, en aras de potenciar un discurso tan políticamente correcto como ineficaz en lo estratégico. El imperialismo no distingue entre moderados, progresistas y revolucionarios a la hora del aniquilamiento para imponer sus objetivos de dominación. El Comandante Jorge Briceño nació de madre y padre guerrilleros, vivió prácticamente toda su vida alzado en armas, y en ese andar, se emparentó con  Marulanda, con Jacobo Arenas, con Alfonso Cano, con Simón Trinidad, con Sonia, con Raúl Reyes, y al igual que Camilo Torres, el Cura Manuel Pérez, el Comandante Gabino y otros insurgentes como ellos, abandonaron todas las comodidades que da la vida “normal”, precisamente para que millones de pobres de toda pobreza puedan alcanzar alguna vez la normalidad de tener comida, techo y tierra para ellos y su descendencia. Ni Briceño, ni Lucero Palmera, ni los que están enterrados en vida en las cárceles tumba colombianas o en las mazmorras yanquis a las que fueron extraditados, son terroristas, ni seres demoníacos o malévolos (cómo gustan tipificarlos los medios enganchados a la represion), son patriotas latinoamericanos que algún día serán homenajeados como corresponde. Como lo fueron otros tan “terroristas” como ellos, llamados Tupac Amaru, Bartolina Sisa, Manuela Sáenz, Martí, Bolívar, Sandino, Mandela, Farabundo Martí, Sendic, Ernesto Guevara, Camilo Cienfuegos, Inti Peredo, Filiberto Ojeda, Miguel Enríquez… En ese momento, quizás no tan lejano, sus ejemplos de entrega y sacrificio, estarán por encima de toda la ponzoña vertida contra ellos por quienes practican hoy el Terrorismo de Estado o masacran a nuestros pueblos. Por último, sólo basta desear que voces ejemplares como las de la senadora Piedad Córdoba, mujer íntegra y valiente, sea escuchada. Ella, apelando a toda lógica, sabe que la única solución a un conflicto politico y armado es la negociación entre las partes. Sabe también que la insurgencia no es el problema, ya lo demostró en el Caguán. El escollo son los halcones de la muerte. Mientras su doctrina siga siendo “la solución militar”, que no nos quepan dudas: seguirá habiendo lucha.

De Resistencia, a la comunidad nacional e internacional, con motivo de los acontecimientos en las selvas del sur de Colombia

El pueblo de Colombia y el mundo observan el triunfalismo macabro y la euforia guerrerista de la clase gobernante colombiana, hecho perfectamente reflejado en la prensa amarillista del régimen, que acuciosa ha desplegado ediciones especiales, no para lamentar la violencia y clamar por la paz, como demandan los colombianos, sino para cantar una falsa y victoriosa aniquilación de la insurgencia.

Voceros de gobierno y analistas de bolsillo nutren la pretensión que por medio siglo ha amamantado la clase terrateniente y corrompida que gobierna: exterminar por la vía militar a la rebelión insurgente.

Cuán lejos están de la realidad que representan las FARC-EP en Colombia, y su símbolo revolucionario de resistencia, guías que hoy se propagan incluso más allá de la América Latina.

Sabemos que los ejecutores de la guerra del régimen, ni por un minuto piensan que sus bombas de racimo pueden alcanzar a sus soldados y policías que permanecen como nuestros prisioneros de guerra en la selva. Nada les detiene de lanzar sus bombardeos feroces, inclusive asesinar a mansalva a sus propios hombres que dignamente han defendido sus políticas.

Esta es la personalidad violenta y excluyente del régimen que enfrentamos, y que pese a los avatares de la confrontación, seguiremos enfrentando mientras tengamos, como hasta hoy, el respaldo popular de las gentes humildes y negadas que engrandecen la resistencia guerrillera. Ahí está el secreto que nos proyecta al futuro tanto en las selvas como en las ciudades de Colombia.

Mientras haya injusticia, desplazados y desterrados, acaparamiento de la tierra y la riqueza, bandas de narcotraficantes y paramilitares cogobernando, impunidad, corrupción, pobreza extrema, falta de garantías para participar políticamente por la vía pacífica y democrática, y mientras haya pérdida de soberanía y saqueo de nuestros recursos naturales, ahí seguirán apareciendo sin cesar los semilleros genuinos para la existencia de las FARC-EP.

No obstante seguimos reclamando una oportunidad para la paz, no para la rendición como obstinada y estúpidamente lo piensa el régimen. Lo que reclamamos ya lo comunicó con meridiana claridad nuestro comandante Alfonso Cano: el único camino es la solución política y pacífica para el conflicto social y armado interno, y en ella somos y seremos factor determinante, las demás estrategias solo contribuyen a prolongar el espiral de la guerra.

Finalmente queremos corroborar que no nos alegra la muerte de nuestro adversario. Jamás la revista y la emisora Resistencia, órganos informativos de las FARC-EP, han celebrado muerte alguna.

Por el contrario, asumimos con disciplina el pensamiento Fariano y los lineamientos del Estado Mayor y el Secretariado Nacional, que claramente y desde siempre han lamentado la violencia, y en cambio hemos defendido y propuesto el dialogo y la paz. Acaso no fue esa la inspiración de la exterminada Unión Patriótica ¿y no son los mismos lineamientos democráticos, pluralistas y pacifistas del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia?

Convocamos a la comunidad nacional e internacional a que no se deje engañar fácilmente con los cantos de sirena que han proclamado el presidente J. M. Santos desde Nueva York y sus esbirros desde los periódicos y micrófonos de Colombia.

No es por la vía de la exterminación del contrario que Colombia encontrará la paz y la reconciliación. En su momento el Secretariado habrá de comunicar la realidad de los hechos sucedidos en las selvas del sur de Colombia, por lo mismo no agregamos nada sobre estos acontecimientos. Entretanto, nos cubre el honor y la gloria de seguir luchando y resistiendo hasta alcanzar una Nueva Colombia, en paz con justicia y democracia.

Revista Resistencia, edición nacional, septiembre 24 de 2010

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tierra Vasca, Libertad y Socialismo:

 
Entrevista al colectivo Boltxe por Dax Toscano

Cuando las industrias mediáticas hacen referencia al conflicto vasco, aplican los mismos mecanismos para alienar y confundir a las personas que cuando hablan de la lucha que lleva adelante el pueblo colombiano y la insurgencia revolucionaria en ese país. La descontextualización de los hechos, la falsificación de la realidad, la estigmatización de luchadoras y luchadores sociales son las bases sobre las cuales falsimedia cocina las noticias e informaciones sobre lo que sucede en Euskal Herria.

Para los cretinos mediáticos las palabras libertad, independencia no son importantes para comprender las razones por las cuales lucha la mayoría del pueblo vasco. En América Latina, la mentalidad colonial de los papagayos del periodismo, les conduce a la defensa acérrima de la que consideran es su “Madre Patria”.

La opresión del régimen obsoleto de la monarquía española, disfrazado de democrático, contra las y los luchadores vascos es ocultada. Los malos, en definitiva, siempre serán los débiles. Los terroristas serán los oprimidos. Los otros, los que tienen el poder, que como mecanismos democráticos utilizan la tortura, el asesinato, el encarcelamiento sin causas justificadas o por causas injustificables, los que prohíben el accionar político a las organizaciones políticas de la izquierda vasca, son los buenos. Una vez más la historia se escribe al revés: las víctimas son victimarios y los victimarios son víctimas.

Comprender desde una óptica distinta a la de los poderosos lo que sucede en Euskal Herria, condujo al entrevistador a plantear algunas interrogantes a las y los camaradas del colectivo Boltxe.

Boltxe Kolektiboa es un grupo comunista vasco, cercano a celebrar sus 20 años de existencia. Nació cuando muchos en el mundo renegaban del marxismo, tras la caída del muro de Berlín.

Boltxe, por el contrario, defiende la validez del marxismo, del leninismo, así como de todas las experiencias socialistas que se han dado hasta la presente fecha. Para este colectivo revolucionario, la libertad de Euskal Herria sólo podrá darse si está tiene como clave la construcción del socialismo.

El trabajo que realizan apunta hacia la formación y la contra información. Entienden que son dos campos en los que hay que trabajar con intensidad para que se den a conocer las luchas de los pueblos en el mundo ocultadas por falsimedia, como sucede con Euskal Herria.

Camaradas:

1. ¿Cuáles son las causas que han llevado a la lucha político y militar del pueblo vasco frente a los estados español y francés?

Hay que empezar por explicar que el pueblo vasco o Euskal Herria, fue un Estado soberano invadido “manu militari” por los actuales estados francés y español que repartieron sus tierras entre ambas potencias. El nombre de tal Estado era el reino de Navarra, y desde 1512 que se consumó la invasión y reparto del país, no han cesado los levantamientos y sublevaciones con un marcado carácter nacional. Estamos hablando pues de un país invadido y repartido por dos potencias europeas, despojado de su soberanía. Precisamente esas ansias de recuperar la soberanía, de poder mostrarnos ante el mundo como una nación, son las que han llevado a muchas generaciones de vasc@s a enfrentarse de diversas maneras a los estados español y francés

2. ¿Cómo se forman las organizaciones revolucionarias vascas? ¿Cuáles son sus principios fundacionales?

Fundamentalmente de la iniciativa popular, de la tradición organizativa del pueblo vasco, de esa mentalidad que tenemos “por lo común”…el pueblo vasco es uno de los más politizados de Europa, donde más prensa se lee, donde más abiertamente se habla de política….y se mantienen básicamente en base a la militancia, al trabajo abnegado de cientos y miles de personas que poco, mucho o algo aportan de su tiempo y de su dinero, desde jóvenes quinceañeros a personas de más de 80 años. Podemos decir que Euskal Herria, en ese sentido, es una excepción en una Europa cada vez más a la derecha y despolitizada.

3. ¿Qué es ETA? ¿Es en verdad una organización criminal, terrorista o, por el contrario, es una organización revolucionaria? ¿Cuáles son las ideas político-filosóficas en las que se sustenta?

No creemos que a ETA, nadie deba definirla, máxime cuando ella misma se ha definido muchas veces y a sus propias palabras nos remitimos cuando al referirse a ell@s mism@s se caracterizan como una organización político-militar de liberación nacional y socialista. Entonces, sus propias palabras dan una idea de lo que es ETA. Su ideología es el socialismo y la liberación nacional de Euskal Herria su objetivo.

4. ¿Qué personajes históricos destacan en la lucha revolucionaria del pueblo vasco?

En un pueblo tan organizado como el nuestro hay muchísimos ejemplos de personas que han dado todo por la libertad y el socialismo para Euskal Herria y tod@s ell@s desde la humildad y el trabajo militante. Creemos que sería injusto destacar a alguien, en un país que ha dado tantos ejemplos de entrega, lucha y militancia.

5. ¿Qué es la izquierda abertzale?

Bueno la izquierda abertzale es un movimiento político que encuadra a muchas organizaciones de todo tipo, desde ecologistas hasta sindicales, políticas, de masas etc. y que tiene como común denominador la soberanía y el socialismo para nuestro pueblo.

6. ¿Por qué el Estado español ha ilegalizado a la izquierda vasca?

Evidentemente porque el Estado español es consciente de que la izquierda abertzale es el motor de la liberación de Euskal Herria y que dejándola fuera de juego tan solo le queda sobornar a la derecha nacionalista que, como todas las derechas y por encima de ideologías, pone de relieve sus negocios, el dinero.

7. ¿Cuál es el papel de la juventud en esta lucha? ¿Qué casos concretos pueden señalar del accionar de la juventud en esta lucha? ¿O al igual que en el resto de países capitalistas, la juventud está apaciguada, alienada?

El Estado no solo ha ilegalizado a los movimientos juveniles vascos, además los ha criminalizado y tachado de terroristas. Eso da una idea del papel de la juventud vasca, ya que el Estado tuvo que recurrir a tales armas, para tratar de neutralizarla.

En una época en la que vemos multitud de jóvenes en todo el mundo pendientes de la moda y de otras imposiciones del capitalismo, hay que agradecer este aire fresco que suponen esos miles de jóvenes vascos organizados y peleando por el socialismo y la libertad. Eso es lo que más preocupa al Estado francés y al español, que toman nota de muchas iniciativas, como los encuentros previos al día de la Patria Vasca, en los que se llegan a reunir 20.000 jóvenes.

8. ¿Cómo llevan adelante las tareas de la organización revolucionaria en una situación tan compleja, en la que la represión es el pan diario que sufren las y los revolucionarios vascos?

En Boltxe solo podemos hablar por nosotros mismos, es decir por nuestro colectivo que somos un pequeño grupo que nos dedicamos a la contra información y a la formación. Somos conscientes de la situación de represión que sufre nuestro pueblo, somos objeto de insultos en nuestro correo electrónico, algún ataque informático…pero nuestra intención es seguir en las tareas que nos hemos impuesto, que como hemos señalado es la formación y la contra información

9. ¿Cómo mira la sociedad vasca el cese de acciones armadas por parte de ETA y la negativa del Estado español a tomar en cuenta esta propuesta porque señalan que es “insuficiente”?

Con esperanza, pero sabiendo, que el estado español hará todo lo posible por sabotear esta nueva oportunidad para la paz con derechos y con justicia que se abre para Euskal Herria. Del Estado no esperamos nada, salvo obstáculos. Pero pensamos que la sociedad vasca ha sabido movilizarse por sus derechos en muchas ocasiones y esta vez lo hará de nuevo. Ahí es donde radica la clave de la solución. Que el propio pueblo vasco fuerce a los estados a una salida justa y democrática basada en el reconocimiento de nuestros derechos.

10. ¿Cuál es la situación de las y los presos políticos vascos en Euskal Herria, España y Francia?

Realmente dramática, estamos hablando de cientos de personas encarceladas a cientos de kilómetros de casa, en condiciones draconianas y siendo usados como moneda de cambio por los estados. Estos estados no respetan ni sus propias leyes y a algun@s pres@s, les han aplicado la doctrina Parot, que supone una cadena perpetua en la práctica. Pese a que la mayoría del pueblo vasco desaprueba esta política de exterminio, los sucesivos gobiernos han hecho oídos sordos y siguen incumpliendo sus propias leyes, agravando la situación de l@s pres@s

11. ¿La lucha en el campo comunicacional está pérdida? ¿Qué análisis puede hacer Boltxe al respecto?

Los medios de comunicación hoy día son un arma más, en manos de los opresores e imperialistas que la usan con total desvergüenza en beneficio de sus intereses y en contra de los pueblos.

Son muchísimos ejemplos de cómo los medios de comunicación son usados contra los pueblos como el venezolano, el cubano, contra las luchas de liberación o para justificar sus guerras de rapiña en Irak, Afganistán y muchos sitios más.

En ese sentido pensamos que se deben multiplicar los esfuerzos de creación de medios de comunicación propios, que digan la verdad y contrarresten el poder de la industria mediática.

12. ¿Cómo miran ustedes los procesos revolucionarios en América Latina, principalmente la Revolución Bolivariana Venezolana, la lucha de la insurgencia colombiana y la vigencia de la Revolución Cubana?

Con simpatía y apoyo. Sin entrar en las discusiones internas, pensamos que cada pueblo es soberano para caracterizar y definir sus propios procesos de liberación, pero practicando el internacionalismo, dando nuestro apoyo, en la medida que podemos y usando nuestros medios, a estos y a otros procesos de liberación.

13. ¿Qué significación tienen para ustedes Bolívar, el Che, Fidel, Hugo Chávez y Manuel Marulanda Vélez?

Cada uno de ellos, en su contexto y en su época ejemplos de dignidad, revolucionarios diferentes pero todos ellos ejemplares y héroes de sus respectivos pueblos. Sin caer en la adoración personal de ninguno y reconociendo errores puntuales que como humanos cometen, reconociendo su capacidad de liderazgo y como ejemplos a seguir, por las mujeres y hombres libres del mundo entero

14. Un mensaje a la juventud latinoamericana

A la juventud latinoamericana, decirle, que no se deje llevar por los cantos de sirena que le puedan llegar del capitalismo, que luche por América, por el proyecto de liberación bolivariano y socialista, que ahí radica su dignidad como personas libres, y que sin ninguna duda habrá un nuevo encuentro entre culturas europeas y americanas, también africanas y asiáticas, pero este será de pueblos liberados de igual a igual y para celebrar la victoria que seguro tendrán nuestros pueblos.


23 de septiembre de 2010